Si de lo que se trata es de derribar el sistema, primero hay que descifrar cómo nació. El debate sobre la transición del feudalismo al capitalismo no es un fetiche académico: es la clave teórica para comprender (y combatir) las complejidades de nuestro presente.
Para destruir el capitalismo, hay que entender cómo empezó
Si de lo que se trata es de derribar el sistema, primero hay que descifrar cómo nació. El debate sobre la transición del feudalismo al capitalismo no es un fetiche académico: es la clave teórica para comprender (y combatir) las complejidades de nuestro presente.
















