La cumbre «Escudo de las Américas», convocada por Trump en Miami, reunió a los líderes del bloque reaccionario de América Latina y el Caribe. Fiel a su estilo, el presidente estadounidense se aseguró de que fuera un ritual de humillación y degradación.
Notas publicadas en América Latina
La estrella puertorriqueña hizo de su show una declaración política y, con creatividad, lanzó duras críticas a las políticas de Trump.
Aunque Trump lanza amenazas de intervención militar contra países que van desde Groenlandia hasta Irán, América Latina es el principal objetivo de su estrategia de repliegue imperial. La izquierda de la región necesita nuevas alianzas para hacerle frente.
El viejo reflejo de la izquierda (más Estado, más redistribución) vuelve con la dignidad de lo necesario pero con la insuficiencia de lo repetido. La redistribución no puede seguir siendo la radicalidad, el horizonte o el fin del programa. Hay que ir más allá.
Trump invoca una ampliación de la Doctrina Monroe para reforzar la dominación estadounidense en América. Jorge Heine, exdiplomático chileno, plantea en Jacobin la necesidad de un nuevo movimiento de países no alineados frente al imperialismo.
América Latina al encuentro de Palestina en tiempos de genocidio.
Las movidas agresivas de Donald Trump —desde los aranceles hasta los ataques a embarcaciones en el Caribe, pasando por la injerencia en las elecciones argentinas— están uniendo a las fuerzas progresistas latinoamericanas y apuntalando las expectativas políticas de la izquierda.
La guerra contra las drogas ha fracasado rotundamente en su objetivo de reducir el consumo. Sin embargo, ha servido para mantener los aparatos militares y de inteligencia estadounidenses en América Latina.
Un rápido vistazo hacia América Latina deja en claro que los años dorados del progresismo quedaron atrás, pero sin retornar al Consenso de Washington. Vivimos en una puja entre fuerzas políticas por definir el sentido de la democracia y la libertad.









