Contribuyamos a romper el inmovilismo aportando al crowdfunding para salvar a una fábrica socialmente integrada, que impulsa la reindustrialización desde abajo. Porque darle una bofetada al sistema no tiene precio.
Notas publicadas en Italia
El obrerismo italiano tuvo una gran influencia en la izquierda de posguerra. Como uno de sus principales teóricos, Mario Tronti tuvo que dar sentido a un mundo en el que esas luchas entraron en un marcado declive.
Paolo Virno, fallecido a los 73 años hace pocos días, supo pensar el comunismo releyendo la composición de clase y las luchas con las herramientas de la filosofía, la lingüística y la antropología.
La huelga del 22 de septiembre en Italia muestra un movimiento contra la guerra que nace de la indignación, pero que también es consciente de que para incidir realmente hay que «parar todo». Ahora se necesitan convergencias capaces de recoger el impulso unitario surgido desde abajo.
Los años setenta fueron un período de auge para el socialismo europeo, con sindicatos fuertes y una clase trabajadora segura de los beneficios que traerían aparejados los cambios económicos en curso. ¿Por qué la izquierda fue derrotada una década más tarde?
Tras décadas trabajando en los campos de Italia, Balvir Kumar seguía cobrando cinco euros la hora. Fallecido en un accidente, su historia muestra el poco valor que la enorme industria alimentaria italiana le otorga a la vida de sus trabajadores.
La Antigua Roma era una sociedad jerárquica en la que las élites despreciaban a cualquiera que hiciese trabajo manual. Sin embargo, los trabajadores encontraron formas de resistir la explotación mediante huelgas y otras formas de acción colectiva.
Uno de los partisanos más destacados de Italia fue Ilio Barontini, un comunista que ayudó a liderar la resistencia etíope contra la ocupación colonial de Benito Mussolini.
Gaetano Bresci fue un anarquista que en 1900, a sus 30 años, asesinó al rey de Italia. La prensa oficial lo tildó de loco, pero muchos italianos de a pie consideraron que sus actos eran una venganza justificada por la sangrienta represión estatal de las protestas obreras.
Uno de los momentos clave para la creación del régimen fascista de Benito Mussolini fue la crisis política provocada por el asesinato del político socialista Giacomo Matteotti, en 1924.









