La extrema derecha europea presumía de poner en primer lugar los intereses de sus propios países, pero ahora apoyan servilmente la última guerra de EE. UU. e Israel. Las fuerzas antibelicistas resultaron ser las verdaderas defensoras de la soberanía.
Notas publicadas en Europa
Tras los asesinatos cometidos por el ICE en Estados Unidos, Europa sintió la necesidad de diferenciarse. Sin embargo, la política migratoria de la UE no es en absoluto más humana.
La idea de que la política mundial gira en torno a civilizaciones culturalmente delimitadas está energizando, a ambos lados del Atlántico, a una derecha que busca desmantelar el universalismo.
Hace diez años, partidos insurgentes en el sur de Europa fueron elegidos con la promesa de transformar el capitalismo. Su fracaso ofrece lecciones que la izquierda contemporánea no puede darse el lujo de ignorar.
Los cimientos culturales de Europa se construyeron gracias a una larga serie de traducciones. Lejos de las fantasías de aislamiento y autosuficiencia, las bases europeas siempre fueron mestizas.
Los planes occidentales para un Estado palestino distan mucho de la autodeterminación palestina, ya que imponen estrictas limitaciones a su futura soberanía.
El historiador británico y editor de New Left Review, Perry Anderson, emprendió una historia de las sociedades de clases europeas desde la antigüedad hasta hoy, un proyecto inconcluso que se volvió un hito de la historiografía marxista.
Los años setenta fueron un período de auge para el socialismo europeo, con sindicatos fuertes y una clase trabajadora segura de los beneficios que traerían aparejados los cambios económicos en curso. ¿Por qué la izquierda fue derrotada una década más tarde?
El 14 de agosto de 1956 falleció Bertolt Brecht, uno de los dramaturgos, poetas y pensadores más importantes del siglo XX. Un marxista poco ortodoxo que buscó nuevas formas de unir el arte y la política.

En el panorama político europeo contemporáneo, nuestros gobernantes parecen cada vez más decididos a llevarnos hacia la catástrofe, con un enfoque de «ojos bien cerrados» que ignora por completo las lecciones del siglo XX.








