Durante décadas, Colombia fue el principal puesto militar de Washington en América Latina. Ahora Trump quiere recuperar sus bases, pero la izquierda tiene otros planes. La batalla por uno de los países más estratégicos del hemisferio comienza en mayo.
Notas publicadas en Política
En tiempos de policrisis, en los que el neoliberalismo sobrevive como dogma sin promesa, el lenguaje deviene campo de batalla y tecnología de poder. Comprender su gramática es condición para descifrar las mutaciones sociales y políticas en curso.
Bukele pudo aumentar desmesuradamente la violencia estatal y violar toda la arquitectura institucional de El Salvador porque logró presentar su escalada represiva como la respuesta a una demanda social de orden, en un círculo vicioso en el que cuanto más reprime, más legitimidad obtiene.
Donald Trump utilizó la Casa Blanca para impulsar las criptomonedas hasta máximos sin precedentes. Aún así, continúan desplomándose.
Felipe Pigna, reconocido historiador y divulgador argentino, vuelve sobre la última dictadura militar y sus continuidades en el presente. Afirma que el genocidio de hace 50 años estuvo al servicio de imponer un modelo económico que es el mismo que hoy implementa Javier Milei.
Viktor Orbán estaba lleno de contradicciones: un crítico del neoliberalismo que repartió dádivas a las corporaciones y un moralista que terminó hundido en el escándalo. Pero, incluso tras su derrota electoral, no está claro cuánto cambiará realmente Hungría.
La elección de 2026 en Brasil sigue abierta: la extrema derecha conserva una implantación social profunda, el país continúa fracturado y la batalla contra el bolsonarismo exigirá mucho más que una campaña defensiva.
El consenso puertorriqueño sobre la subordinación colonial a Estados Unidos se resquebrajó severamente, pasando a la dominación sin hegemonía: una combinación de desposesión acelerada, neutralización de la deliberación política y suspensión de la soberanía popular.
La tarea de las izquierdas no puede limitarse a administrar los costos de un futuro cada vez más oscuro. Hay que reconstruir las condiciones que permitan volver a pensar lo colectivo como una respuesta racional a los problemas de nuestro tiempo.
Orbán combinó el discurso de defensa de las tradiciones húngaras con una promesa de prosperidad. Cuando dejó de transmitirles buenas noticias económicas a los trabajadores, el mensaje de guerra cultural no alcanzó para salvarlo.









