Sindicatos fuertes, un Estado laberíntico y el bloqueo político impidieron a los neoliberales belgas aplicar reformas en los años setenta. Pero cuando la economía entró en crisis, el Partido Católico convenció a los sindicatos para que aceptaran la austeridad y los recortes salariales.
Notas publicadas en homeCentro3
Del monarquismo al ecofascismo, las subculturas de Internet han dado lugar a una nueva generación de «e-deologías». Amber Frost se sumerge en el significado de la política zoomer.
Hoy es el cumpleaños de Noam Chomsky. Más que ningún otro pensador de la posguerra, ha encarnado la sentencia favorita de Karl Marx: «nada humano me es ajeno».
La moción de censura contra el Gobierno de Michel Barnier pone de manifiesto el fracaso del proyecto neoliberal de Emmanuel Macron. Lejos de reactivar el centro liberal, el presidente ha sumido a Francia en una crisis política de dimensiones históricas.
Aunque hace algunos años pareciera improbable, el Partido Demócrata devino en la organización por excelencia del capital estadounidense. En el camino, fue perdiendo todo vestigio de su base obrera.
Para ganar votantes de clase trabajadora -y las elecciones de hoy- los demócratas necesitan ir contra las élites económicas. Pero la campaña de Kamala Harris no ha ofrecido consistentemente un contrapunto antiélite al populismo reaccionario de Donald Trump.
En respuesta a la amenaza de Donald Trump, los demócratas desempolvaron la retórica apocalíptica del fascismo inminente. Esto es, sobre todo, un intento de desresponsabilización.
Donald Trump y sus aliados no lo ocultan: si ganan, van a lanzar una campaña de represión para destruir al movimiento propalestino y a la izquierda organizada.









