Criada en medio del estancamiento salarial y el auge de los mercados, la generación Z invierte más que las generaciones anteriores. Pero para la gran mayoría es poco probable la superación de la brecha económica por esa vía.
Notas publicadas en Política
Negacionistas de la ocupación, defensores de la equivalencia de antisemitismo y antisionismo y «humanistas» varios hoy buscan desesperadamente reconvertirse. Pero el genocidio no es un giro desafortunado de la historia sino un factor constituyente del sionismo.
Los bolivianos acuden a las urnas este domingo en medio de una crisis económica en espiral y el colapso total del MAS. Una victoria de la derecha podría traer de vuelta la austeridad neoliberal, desencadenando un nuevo ciclo de malestar social.
¿Y si la democracia no fuera el punto de llegada, sino el nombre elegante de una derrota histórica? En La democracia como agravio, Álvaro García Linera desarma la ilusión liberal que presenta a la democracia como sinónimo de justicia, participación o inclusión.
Los primeros meses del segundo gobierno de Trump confirman una profundización de sus aspectos más autoritarios. Esta reconfiguración profunda del orden político bien puede definirse como neofascista.
Las elecciones generales del 17 de agosto en Bolivia se desarrollan en medio de la peor crisis económica en cuatro décadas y una división sin precedentes en el MAS. La derecha se perfila para capitalizar el descontento social y reabrir la senda neoliberal.
Entre el peso del lulismo y la amenaza del bolsonarismo, la izquierda brasileña busca el camino hacia una nueva etapa.
Los demócratas moderados defienden cada vez con más fuerza un sionismo «aceptable», afirmando que apoyan a Israel pero se oponen a Netanyahu. Pero los horrores de Gaza no se pueden resumir al problema de un líder de derecha.
Entrevista a James Schneider, organizador político y escritor inglés, sobre su rol en la refundación del campo político de la izquierda en el Reino Unido por medio de un nuevo partido que puede disputarle el liderazgo al laborismo.
Al aferrarse a la primacía estadounidense mediante la fuerza y la intimidación, Donald Trump está, irónicamente, socavando el poder global de Estados Unidos. Un saboteador interno difícilmente podría hacerlo mejor que él con su incompetencia absoluta.