El candidato liberal Lee Jae-myung obtuvo una cómoda victoria en las elecciones presidenciales anticipadas de Corea del Sur. Pero las fuerzas de extrema derecha siguen ganando fuerza.
Notas publicadas en Partidos
A medida que la opinión del establishment británico comienza a volverse en contra de Israel, resulta cada vez más exasperante la hipocresía mostrada por figuras como el ministro de Asuntos Exteriores David Lammy.
La fragmentación caníbal del MAS podría lograr que por primera vez en 20 años vuelva al poder una derecha sin más propuestas que clásicos neoliberales como la extranjerización y las privatizaciones.
Una reflexión sobre el recorrido y la obra del filósofo escocés Alasdair MacIntyre, quien falleció hace algunos días a la edad de 96 años.
La iniciativa tomada por el gobierno colombiano para transformar y/o abolir el prohibicionismo y dejar atrás la política de limpieza cívico-militar-clerical que caracterizó a la llamada «guerra contra las drogas», constituye un punto de inflexión histórico.
Con su novedosa teoría del doble poder, en 1917 Lenin esboza una concepción alternativa del poder político, un tipo de política que representa una opción a las principales corrientes del pensamiento y la práctica políticos modernos.
Bulgaria cuenta con una de las tradiciones más antiguas de lucha antifascista en Europa, que se remonta a la década de 1920. Las narrativas interesadas de las fuerzas políticas contemporáneas han oscurecido este rico patrimonio.
El nuevo canciller alemán, Friedrich Merz, procura mostrarse como un pragmático al estilo de Angela Merkel. Pero con el auge de la extrema derecha y las sombrías perspectivas económicas que enfrenta Alemania, su apuesta por un liderazgo estable tiene poco margen de acción.
Hace cincuenta años, el Jemer Rojo tomó el poder en la capital camboyana, Phnom Penh. En lugar de reconstruir el país tras la destructiva campaña de bombardeos estadounidense, el movimiento de Pol Pot lo sumió en una de las catástrofes más horribles del siglo pasado.
Durante décadas tras la Revolución de los Claveles, muchos creían que Portugal era inmune a la extrema derecha. El ascenso de Chega, el partido antiinmigración que logró casi una cuarta parte de los votos el domingo, puso en duda esa idea.









