En medio de su asalto criminal sobre Gaza, Israel mató a cientos de periodistas palestinos que daban testimonio de su brutalidad y transformó a sus propios medios en vehículos que facilitan el genocidio.
Notas publicadas en Medios de comunicación
Nuevos archivos revelan que Jeffrey Epstein afirmaba haber participado en la campaña de 2019 de Ehud Barak contra Benjamin Netanyahu. Ya es más que hora de hacer preguntas sobre los vínculos del magnate pedófilo con Israel.
Twitter solía representar lo mejor de Internet. Bajo el mando de Elon Musk, se convirtió en el hogar de la pornografía generada por IA y de la especulación por atención bajo el modelo de «pagar para interactuar», escribe Cory Doctorow.
Steve Bannon, quien se autodenomina leninista, reconoció que las plataformas en línea y las tácticas de los movimientos pueden convertirse en armas políticas. Su éxito demuestra que herramientas desarrolladas para la solidaridad pueden transformarse en resentimiento.
El documentalista Robert Greenwald habla con Jacobin sobre el asesinato selectivo de periodistas en su desgarradora nueva película Gaza: Journalists Under Fire.
Deep Space Nine fue la serie más atrevida de la franquicia Star Trek. Mientras que producciones más recientes apuestan por el ritmo y la acción, DS9 planteaba preguntas incómodas sobre la guerra y el capitalismo, de forma compleja, inteligente y sorprendentemente actual.
Los gobiernos de la India y de Pakistán se alejaron del abismo bélico en Cachemira porque ninguno puede permitirse una guerra a gran escala. Pero el clima de nacionalismo estridente ayudó a ambos con sus problemas internos.
Los defensores del capitalismo a menudo lo justifican destacando las virtudes del mercado. Pero el capitalismo no se define por la existencia de mercados sino por la dominación de los trabajadores por parte de los capitalistas.
Israel no sólo reanudó por completo su ataque genocida contra Gaza y el pueblo palestino sino que también retomó la matanza de periodistas.
El creciente éxito de la derecha en la clase trabajadora no se ganó con documentos políticos o grupos de expertos, sino a través de medios que hablan su idioma. Si la izquierda quiere competir, necesita construir un ecosistema mediático que resuene.









