Las ciencias de la vida y de la Tierra no son un «añadido» al marxismo, sino una profundización del método materialista. Recuperar el diálogo entre marxismo y ciencias naturales es condición para comprender las raíces de la crisis ecológica y pensar alternativas viables.
Notas publicadas en Imperialismo
Trump está forzando a los gobiernos latinoamericanos a someterse a tribunales de arbitraje que otorgan a las multinacionales el poder de demandar a los Estados que nacionalicen recursos o aumenten salarios, si esto se percibe como riesgo para los inversores.
En una época de resurgimiento imperialista, vuelve a plantearse la cuestión de cómo resistir. Los debates de la izquierda latinoamericana del periodo de entreguerras sobre raza, nación y clase arrojan luz sobre el espinoso problema de la autodeterminación en el marco del antimperialismo.
Como cubano-estadounidense que ha viajado recientemente en un convoy de ayuda humanitaria, he sido testigo de las penurias cotidianas que provocan las sanciones. Estados Unidos debe levantar este bloqueo devastador.
El movimiento sionista cristiano viene impulsando hace tiempo un cambio de régimen en Irán. Con aliados en el círculo íntimo de Donald Trump y sus ideas filtrándose en el ejército, jugó un papel clave en la construcción de apoyo para la guerra.
El cese al fuego anunciado por Donald Trump es un reconocimiento tácito del fracaso de una guerra inútil e insostenible. La posibilidad de una paz duradera pende de un hilo ante los intentos de sabotaje de Israel y el irresponsable belicismo de la oposición demócrata.
En Irán, Donald Trump le ha demostrado al mundo que incluso el inmenso poder de la principal potencia imperial del mundo tiene límites. Sus iniciales amenazas genocidas, al igual que su posterior capitulación, fueron consecuencia de esta realidad.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán entrelaza numerosos elementos geopolíticos clave, que van desde la apuesta inmediata para controlar vías estratégicas de circulación comercial hasta el inicio de una reorganización regional a gran escala.
La extrema derecha europea presumía de poner en primer lugar los intereses de sus propios países, pero ahora apoyan servilmente la última guerra de EE. UU. e Israel. Las fuerzas antibelicistas resultaron ser las verdaderas defensoras de la soberanía.

A medida que el poder estadounidense declina, destruye las normas e instituciones que alguna vez organizaron su proyección internacional de autoridad. Estados Unidos pierde su liderazgo pero ninguna potencia individual lo reemplaza.








