La derecha utiliza la caída de la natalidad para presentarse como defensora de la familia y del futuro frente al suicidio demográfico. La izquierda no puede seguir eludiendo el tema.
Notas publicadas en Feminismo
Los abolicionistas de la familia suelen verla como el corazón palpitante de la reproducción social capitalista. Pero esta visión malinterpreta tanto la estructura de la reproducción capitalista como la complejidad de cómo las personas sobreviven dentro de ella.
Las guerras de género constituyen herramientas altamente funcionales para lograr o sostener gobiernos, generar coaliciones o articular movimientos sociales de carácter reaccionario.
La nostalgia por un régimen de género ya desaparecido es más que una extraña tendencia de redes sociales. Refleja presiones sistémicas más amplias, tanto sobre las élites como sobre las mujeres corrientes abrumadas por el peso del trabajo.
Las estadísticas oficiales muestran que la brecha de género en la división del trabajo doméstico ha disminuido significativamente a lo largo del tiempo. ¿Por qué sigue habiendo tantas mujeres frustradas?
Un alegato en defensa de la libertad y la igualdad.
August Bebel defendió la causa de la liberación de la mujer en su libro La mujer y el socialismo, uno de los textos socialistas más importantes de su época.
Los pensadores bolcheviques discrepaban, y mucho. Pero los ideales compartidos fueron aún más importantes.
Marine Le Pen y Giorgia Meloni representan un nuevo modelo de marketing político de extrema derecha: pintan al neoliberalismo occidental como un faro de empoderamiento femenino, afirmando que defienden los derechos de las mujeres. Pero omiten que esos derechos solo son válidos para una minoría.









