Un socialismo con un papel para los mercados, pero no para los capitalistas, puede lograr el florecimiento humano sin los escollos de las economías totalmente planificadas.
Notas publicadas en Ideas
La expansión del capital ya no necesita del descubrimiento de tierras inexploradas: encuentra nuevos territorios en el cuerpo y la subjetividad. Y comienza a explotarlos desde los primeros años de vida.
El principal producto de la Revolución Industrial no fueron las mercancías, sino una nueva clase social que solo poseía su propia fuerza de trabajo para sobrevivir. El historiador Peter Linebaugh analiza el origen de la clase trabajadora a través del violento cercamiento de las tierras comunales.
En las democracias occidentales de hoy, la polarización política intensa es la norma y las protestas masivas no son infrecuentes. Sin embargo, la gente común sigue lejos de las palancas del poder.
Trump está forzando a los gobiernos latinoamericanos a someterse a tribunales de arbitraje que otorgan a las multinacionales el poder de demandar a los Estados que nacionalicen recursos o aumenten salarios, si esto se percibe como riesgo para los inversores.
El fenómeno Milei no constituye una mera alternancia de signo ideológico. Es la punta de lanza de un dispositivo que exige el vaciamiento de la democracia misma y el aniquilamiento del «otro» como sujeto político legítimo.
Nuestra visión de la Antigua Roma está dominada por los monumentos y el estilo de vida de las élites urbanas adineradas. Pero fue el otro 90% de la población romana la que hizo posible todo aquello con su trabajo.
Las luchas contra la opresión comienzan cuando las personas reflexionan críticamente sobre sus experiencias. ¿Qué ocurre cuando delegamos nuestro pensamiento en la IA y sustituimos a los interlocutores humanos por chatbots obsecuentes?









