Lejos de la neutralidad abstracta, la tradición marxista ha pensado históricamente cómo intervenir en conflictos asimétricos entre potencias dominantes y Estados periféricos. El caso venezolano vuelve a colocar ese dilema en el centro de la escena.
Notas publicadas en Historia
El genocidio en Gaza radicaliza el proyecto colonial de larga data del sionismo. Pero el rechazo abierto de los dirigentes israelíes a cualquier posibilidad futura de un Estado palestino socavó su propia legitimidad internacional.
Esta semana se cumplieron quince años del derrocamiento del dictador tunecino Ben Ali, uno de los puntos culminantes de la Primavera Árabe. Los acontecimientos de 2011 dieron lugar a una impresionante oleada de revoluciones. Casi todas fueron reprimidas sangrientamente.
El secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro es un acto burdo de agresión trumpista. Pero también ilustra la debilidad del liderazgo estadounidense, en su intento de afianzar el control sobre el hemisferio occidental.

Brasil combina una riqueza social y cultural extraordinaria con uno de los niveles de desigualdad más extremos del mundo. Incluso bajo el lulismo, las reformas resultan insuficientes para quebrar la estructura del capitalismo periférico brasileño.
El neoliberalismo no ganó una discusión intelectual: ganó poder. Vivek Chibber explica cómo los empleadores y las élites políticas de las décadas de 1970 y 1980 convirtieron la turbulencia económica en una oportunidad para reconfigurar la sociedad según sus propios términos.
Una combinación del colapso del sistema de estudios de Hollywood, el declive de la censura y el surgimiento mundial de creativos que buscaban capitalizar el sexo y la violencia convirtió a 1960 en el año del nacimiento del cine de terror moderno.

En sus obras literarias, Charles Dickens narró la historia de una sociedad asolada por la desigualdad y la crueldad de una clase dirigente que mantenía a tantas personas en la miseria.
Desde su fundación en 1955, como dique contra la izquierda patrocinado por EE. UU., el PLD dominó la política japonesa durante siete décadas. Hoy enfrenta el desafío electoral de fuerzas populistas y xenófobas que están aún más a la derecha.
Muchas veces se habla de una nueva Guerra Fría sin conocer la original y cómo terminó. El historiador Anders Stephanson argumenta que la cronología convencional del conflicto no es correcta.







