El fenómeno Milei no constituye una mera alternancia de signo ideológico. Es la punta de lanza de un dispositivo que exige el vaciamiento de la democracia misma y el aniquilamiento del «otro» como sujeto político legítimo.
Notas publicadas en Estado
Bukele pudo aumentar desmesuradamente la violencia estatal y violar toda la arquitectura institucional de El Salvador porque logró presentar su escalada represiva como la respuesta a una demanda social de orden, en un círculo vicioso en el que cuanto más reprime, más legitimidad obtiene.
Viktor Orbán estaba lleno de contradicciones: un crítico del neoliberalismo que repartió dádivas a las corporaciones y un moralista que terminó hundido en el escándalo. Pero, incluso tras su derrota electoral, no está claro cuánto cambiará realmente Hungría.
El consenso puertorriqueño sobre la subordinación colonial a Estados Unidos se resquebrajó severamente, pasando a la dominación sin hegemonía: una combinación de desposesión acelerada, neutralización de la deliberación política y suspensión de la soberanía popular.
En un escenario de altísima dispersión electoral, la izquierda peruana debe reconstruir una mayoría popular frente al pacto mafioso de las ultraderechas.
Las derechas mexicanas, a diferencia de otras del continente que apostaron con éxito por la vía electoral, aprovechan el ataque a Venezuela para pedir una intervención estadounidense e intentar llegar al poder mediante la violencia.
A medida que Luiz Inácio Lula da Silva busca su último mandato como presidente de Brasil, la estrategia electoral de la izquierda —quién se postula, qué facciones se alinean y cómo la coalición equilibra el pragmatismo con los principios— ya está delineando la era post-Lula.
Con las derechas de nuevo en el poder en Argentina, este nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 no constituye un recordatorio sobre una fecha del pasado sino un campo de batalla del presente.
En nombre de la libertad y de una mayor calidad, el Gobierno de Javier Milei impulsa un proyecto para reorganizar el sistema educativo argentino en clave de mercado. Pero todos los ejemplos internacionales prueban que esto sólo profundiza las desigualdades.
Los sucesos de los últimos meses en Bolivia, Ecuador y Venezuela deben ser leídos como un intento por instalar un modelo de disciplina fiscal, contractual y social. Reflejan la vuelta a la «seguridad jurídica» que exigen los inversores.









