Una combinación del colapso del sistema de estudios de Hollywood, el declive de la censura y el surgimiento mundial de creativos que buscaban capitalizar el sexo y la violencia convirtió a 1960 en el año del nacimiento del cine de terror moderno.
Artículos publicados por: Eileen Jones
Eileen Jones es crítica de cine en Jacobin Magazine y autora de Filmsuck, USA. También dirige el podcast Filmsuck.
La sátira de Seth Rogen y Evan Goldberg sobre el problema de la propiedad intelectual en el cine comercial —en el que todo es una adaptación de otra cosa— no logra excusar ni abordar sus propios delitos contra la propiedad intelectual.
Severance, un thriller distópico sobre los lugares de trabajo, entró en su segunda temporada convirtiéndose en un auténtico fenómeno cultural. La brutal sátira de la estructura corporativa estadounidense deja en claro los motivos de su impacto.
Aún estoy aquí cuenta la historia real de una familia de izquierda durante los años oscuros de la dictadura militar en Brasil. Es un relato fascinante, con personajes y detalles de época muy logrados, que bien merecido tiene el Oscar a mejor película extranjera.
El mítico actor Gene Hackman, que fue encontrado muerto esta semana a los 95 años, aportó una actitud tenaz y humilde a sus apasionantes interpretaciones.
La separación de niños de sus familias en la frontera por parte de Donald Trump fue una pieza central de su política migratoria. El nuevo documental de Errol Morris, muestra la aplicación de esa cruel política durante el primer mandato de Trump, que probablemente se repetirá en el segundo.
El director David Lynch, fallecido esta semana a los 78 años, introdujo una particular sensibilidad vanguardista cuando más se la necesitaba. Nunca habrá otro como él.
Como alternativa a las películas de las grandes franquicias que dominan la taquilla, The Order es un drama eficaz y emocionante sobre la persecución del FBI a nacionalistas blancos a principios de los años ochenta.
Los ejecutivos de la industria cinematográfica tienen miedo de las películas que abordan temas políticos porque aburren al público. Es una época sombría para el cine político.
Los partidarios de Trump nunca irán a ver El aprendiz, y los anti-Trump no podrán soportar dos horas viendo cómo la pesadilla de su existencia asciende a la riqueza y el poder. Esta falta de un público claro augura un desafortunado fracaso de taquilla.








