Que los jóvenes, en particular los varones, fueron un segmento clave para el triunfo de Javier Milei en la Argentina es algo sabido. Sin embargo, poco esfuerzo se ha hecho por entender la concepción del mundo y las expectativas de futuro que enmarcaron esa decisión. Aquí, una primera aproximación.
Notas publicadas en restringido
Cuando ciertos sectores de la izquierda culpan a la política identitaria de la debilidad de la clase obrera, están confundiendo el síntoma con la causa. La fragmentación de la izquierda en múltiples conflictos e identidades no es la causa de su debilidad; es síntoma de que la clase ya no da nombre a una posición de poder en la lucha por un futuro mejor.
La ruptura progresiva entre la clase trabajadora y sus partidos históricos es una marca del nuevo ciclo político global. La crisis actual del peronismo no es solo electoral ni coyuntural: expresa la descomposición de sus bases sociales y la fragmentación del sujeto obrero que le dio origen.
Mientras la extrema derecha avanza con su ofensiva autoritaria, gran parte de la izquierda queda atrapada en la defensa inercial de una democracia liberal en crisis. Pero ¿qué lugar ocupa esa democracia en un proyecto socialista?
¿Qué lugar tiene la juventud en un planeta que parece acabarse todos los días? ¿Con qué sueña la generación futura cuando ya nadie espera el porvenir?
En las décadas de 1920 y 1930, los socialistas debatieron una táctica unitaria para hacer frente al fascismo, conocida como el «Frente Único Obrero». Cien años después de su formulación, la amenaza neofascista en el mundo ha reavivado las discusiones sobre el Frente Único como mecanismo de resistencia.
Para enfrentar a las nuevas extremas derechas no alcanza con salir a la calle: también necesitamos entenderlas. Y para eso, además de organizarnos, hay que leer.
/tɹoʊl/, /tɹɑl/: En la mitología escandinava, ser maligno que habita en bosques o grutas. En internet…
Durante su primer siglo de existencia, la izquierda organizada se movilizó en torno a la «cuestión obrera»: quien determina qué y cómo se produce. Pero en los últimos años ha abandonado esta cuestión en favor de la desigualdad… Por su propia cuenta y riesgo.
La izquierda global ha atravesado transformaciones profundas desde los años setenta, que fueron desde el auge de los movimientos sociales hasta los ciclos de protestas sin líderes y el retorno al populismo. El resultado ha sido el agotamiento estratégico, y para revertirlo resulta indispensable volver a poner en el centro la organización política de clase









