Pese a sus ambiciones autoritarias, la administración Trump comparte pocas de las condiciones características de las dictaduras militares del pasado en América Latina. Pero los ecos de una retórica sobre el «enemigo interno» siguen siendo peligrosos.
Notas publicadas en Posición
Tanto Donald Trump como Nayib Bukele se presentan como empresarios de éxito con afinidad por las redes sociales, las criptomonedas y la criminalización de los pobres. Y ambos tienen mucho que ganar de su relación con el otro.
Con nada más que un nuevo corte de Kill Bill para ofrecer, Quentin Tarantino entró en una especie de semirretiro justo cuando el cine está peleando por su supervivencia. Y, para colmo, no para de lanzar críticas desde afuera.

¿Cuenta el Estado cubano con la capacidad de aguantar lo suficiente antes de alcanzar un nuevo terreno estratégico?
El nuevo gobierno de derecha de Bolivia aprobó por decreto ejecutivo un paquete de reformas neoliberales. Pero luego de la mayor movilización del movimiento sindical en los últimos cinco años, se vio forzado a dar marcha atrás.
Desde el noreste sirio, una voluntaria internacionalista relata los ataques del ejército de Damasco y la resistencia kurda: una batalla por el autogobierno que va más allá de cualquier frontera.
Aunque Trump lanza amenazas de intervención militar contra países que van desde Groenlandia hasta Irán, América Latina es el principal objetivo de su estrategia de repliegue imperial. La izquierda de la región necesita nuevas alianzas para hacerle frente.
El viejo reflejo de la izquierda (más Estado, más redistribución) vuelve con la dignidad de lo necesario pero con la insuficiencia de lo repetido. La redistribución no puede seguir siendo la radicalidad, el horizonte o el fin del programa. Hay que ir más allá.
La policía secreta del gobierno de Trump volvió a asesinar a una persona a plena luz del día y está mintiendo descaradamente al respecto. El ICE debe ser abolido.
La primera vuelta de las presidenciales en Portugal dejó una señal de alarma: mientras la izquierda se derrumba, la extrema derecha de Chega consolida su avance. El resultado no se explica solo por la retórica xenófoba, sino por una crisis social profunda y la connivencia de la derecha tradicional.








