Cada ideología tiene su tecnología y con las redes sociales las nuevas derechas encontraron la suya. Hoy tienen la ventaja en estos nuevos espacios donde la verdad importa menos que la capacidad de captar la atención.
Notas publicadas en Ideología
El gobierno israelí obstruyó durante meses un acuerdo de alto el fuego en Gaza, mientras Estados Unidos se negaba a presionar en ese sentido. Hoy los líderes israelíes están dispuestos a reanudar la ofensiva y a aumentar la violencia en Cisjordania, si Washington se lo permite.
No, no es un nuevo libro de E.P. Thompson. We Have Never Been Woke explora los fundamentos de la política woke y carga contra la hipocresía de las élites que utilizan la jerga de la justicia social como un marcador de estatus.
El estudio de los escritos de Edmund Burke, el padre del conservadurismo moderno, revela algo importante: el pensamiento intelectual de derecha es poco más que una defensa disfrazada de las relaciones sociales convencionales y las jerarquías tradicionales.
El regreso al poder de Donald Trump es un estímulo moral para políticos de extrema derecha como Viktor Orbán, Javier Milei y Giorgia Meloni. Tras ser pioneros en muchas de las ideas reaccionarias asociadas al trumpismo, ahora aspiran a la hegemonía global.
Las apariciones de Elon Musk en la toma de posesión de Trump y en un mitin de Alternative für Deutschland no son solo un retorno al pasado. Son una fusión de nacionalismo autoritario con una marcada tendencia posmoderna y libertaria.
Para la extrema derecha, la izquierda es un agente de cambios monumentales que busca poner patas arriba la civilización occidental. En su imaginación conspirativa podemos vislumbrar, como en un espejo de feria, cuál es la izquierda que necesitamos.
El hecho de que Joe Biden permitiera un genocidio en Palestina es coherente con una carrera dedicada a impulsar una guerra sangrienta en Oriente Medio. Su acción e inacción en Gaza fue brutal, injustificable e imperdonable.
Si el debate público alemán es tristemente célebre por sus dogmas proisraelíes, la situación es igual de mala en Austria, donde los pro palestinos son silenciados en nombre de la solidaridad «antifascista» con Israel.









