Con la victoria de José Antonio Kast, el pinochetismo vuelve al poder por vía electoral, articulando restauración neoliberal, autoritarismo moral y anticomunismo como respuesta a la crisis chilena.
Notas publicadas en Conservadurismo
Desde su fundación en 1955, como dique contra la izquierda patrocinado por EE. UU., el PLD dominó la política japonesa durante siete décadas. Hoy enfrenta el desafío electoral de fuerzas populistas y xenófobas que están aún más a la derecha.
La detención efectiva de Jair Bolsonaro fue posible por una combinación de numerosos factores, que es necesario desentrañar y analizar. Pero las batallas decisivas son las que vienen.
Sabemos que Donald Trump estuvo muy cerca de un abusador sexual de menores tan prolífico como Jeffrey Epstein. ¿Esa asociación fue utilizada por Israel para acumular influencia y condicionar la política de Estados Unidos?
A Donald Trump le encanta elegir «ganadores» y «perdedores». Y ahora mismo, a ojos del pueblo estadounidense, Trump puede percibir que él es un perdedor y Zohran Mamdani es un ganador.
La primera vuelta confirma el desplazamiento del electorado hacia posiciones de derecha —con Kast consolidado como líder del bloque— en un contexto regional marcado por la expansión de fuerzas reaccionarias.
El pueblo ecuatoriano vuelve a las urnas en un contexto de ofensiva de derecha y fragmentación de izquierda. Pero una derrota podría implicar un duro golpe para Noboa.
Las movidas agresivas de Donald Trump —desde los aranceles hasta los ataques a embarcaciones en el Caribe, pasando por la injerencia en las elecciones argentinas— están uniendo a las fuerzas progresistas latinoamericanas y apuntalando las expectativas políticas de la izquierda.
La salida de Dina Boluarte no le puso fin a la crisis y la designación de José Jerí como nuevo presidente peruano aumentó el descontento y la protesta popular. Más allá de la represión, las manifestaciones populares de repudio siguen creciendo.
Durante mucho tiempo, el patriotismo en Irlanda ha estado vinculado a ideales progresistas. Pero hoy la derecha está explotando cada vez más la retórica nacionalista para expandir su movimiento e incitar a la violencia.









