El colectivo Surrealismo y naturaleza, que integra Michel Löwy, cuestiona la cumbre ambiental COP-30 y propone «la utopía surrealista definitiva»: la reconciliación de los seres humanos con la naturaleza.
Notas publicadas en Ambiente
Entrevista a la activista ecofeminista española Yayo Herrero, en el marco de un ciclo de clarlas en Argentina en las que propuso repensar colectivamente la forma de enfrentar el colapso ambiental, social y humano desde los feminismos y las luchas territoriales.
Lo que está sucediendo en Gaza no es solo un genocidio, sino también un ecocidio o lo que algunos han descrito como holocidio: la aniquilación deliberada de todo un tejido social y ecológico.
Aunque la Antártida no atrajo la misma atención que la carrera geopolítica por el Ártico, el continente helado también se está convirtiendo en un lugar de disputa para los Estados más poderosos del mundo.
Si queremos evitar que el tren desbocado del capitalismo nos lleve al desastre, no podemos conformarnos con cambiar patrones insensibles por patrones con sensibilidad, ni gobiernos malos por gobiernos menos malos.
En una entrevista con Jacobin, la exministra de Energía de Colombia describe el plan del presidente de izquierda Gustavo Petro para que las naciones ricas que se benefician de su economía extractiva ayuden a pagar su transición ecológica.
El descontento con los partidos verdes establecidos y las ONG ecologistas alimentó el auge de formas de activismo más conflictivas. Pero la tarea no puede limitarse al campo ideológico sino que debe movilizar a millones de personas en defensa de sus propios intereses.
La contribución política más conocida de Chomsky es su crítica de la política exterior estadounidense. Pero también utilizó su alcance global para alertar sobre la crisis climática y trazar un camino para evitar el desastre.
Desde la negligencia presupuestaria a la inacción climática, pasando por los monopolios privados, las decisiones políticas avivaron las llamas de los devastadores incendios de California.
El mercado mundial se apresura a extraer litio de Argentina y Chile. El presidente argentino Javier Milei ha desatado un frenesí de beneficios empresariales, mientras que el chileno Gabriel Boric exige que su país reciba la parte que le corresponde.









