Los esfuerzos de Donald Trump por bloquear el suministro de combustible a Cuba apuntan a generar el caos. Ahora más que nunca, Cuba necesita solidaridad internacional concreta para resistir el acoso imperialista de Estados Unidos.
Notas publicadas en Cuba

El gobierno de EE.UU no actualiza sus prioridades en materia de interés nacional cada mañana. Lo que hace es vengarse de quienes se atreven a rebelarse. Y ningún país, ninguna revolución ha sido más rebelde frente a esa violencia imperial que Cuba.
Hace sesenta años, delegados de todo el mundo se reunieron en La Habana para la Conferencia Tricontinental, forjando lazos de solidaridad y resistencia. El aniversario tuvo lugar el mes pasado, justo cuando Estados Unidos intensificó su campaña agresiva contra Cuba.
El nuevo bloqueo petrolero torna evidente lo que la diplomacia estadounidense siempre ha negado: que la guerra económica contra Cuba tiene como objetivo a la población civil en nombre del «cambio de régimen».
Cuba vive a la sombra del chantaje de Estados Unidos desde la revolución de 1959. Pero la descarada ambición imperialista de Donald Trump representa uno de los peligros más graves que ha enfrentado el pueblo cubano en todo ese tiempo.

Cuba enfrenta hoy una ofensiva contrarrevolucionaria abierta. En nombre del «malestar social», Washington apuesta a provocar una implosión interna para consumar la recolonización de la isla. Defender a Cuba no es una opción moral, sino una obligación política de la izquierda.

¿Cuenta el Estado cubano con la capacidad de aguantar lo suficiente antes de alcanzar un nuevo terreno estratégico?
Cuando Angola conquistó su independencia en 1975, el ejército cubano acudió en defensa del nuevo gobierno. La misión tuvo repercusiones globales: aceleró la caída del apartheid sudafricano y remodeló la propia identidad y visión del mundo de los cubanos.
El año pasado, la selección cubana de básquetbol logró lo impensado y venció a Estados Unidos en la FIBA AmeriCup. Ahora Trump y Rubio se están vengando, impidiendo que todos los equipos cubanos compitan en Estados Unidos y Puerto Rico.
José Martí pasó gran parte de su corta vida fuera de Cuba, preparando la batalla para liberar a su país del colonialismo español. Sus ideas y ejemplo sirvieron de inspiración para una segunda lucha contra la dominación neocolonial estadounidense tras su muerte.





