Aaron Benanav responde a Evgeny Morozov y reabre el debate sobre socialismo, tecnología e innovación democrática.
Notas publicadas en Tecnología
Las luchas contra la opresión comienzan cuando las personas reflexionan críticamente sobre sus experiencias. ¿Qué ocurre cuando delegamos nuestro pensamiento en la IA y sustituimos a los interlocutores humanos por chatbots obsecuentes?

La inteligencia artificial se presenta como oportunidad, pero funciona con una lógica plenamente extractivista: la periferia produce datos y conocimiento que los gigantes tecnológicos de los países más desarrollados convierten en renta.
Elon Musk es un heredero de los modernistas reaccionarios de hace un siglo. Un hombre cuyas especulaciones utópicas sobre el poder de la tecnología van de la mano con sus predicciones apocalípticas sobre el «virus progresista» y el «gran reemplazo».
Cuando la política se presenta como una cuestión puramente técnica, la decisión no desaparece; se oculta. La tecnocracia no elimina el poder: lo vuelve opaco.
Evgeny Morozov retoma su polémica con Aaron Benavav sobre la forma de organización posible de una nueva sociedad poscapitalista y el rol de la Inteligencia Artificial en ese proceso. Creación de mundos versus ingeniería institucional.
El miedo a los robots asesinos veló un desplazamiento en cuanto a la guerra: el fetiche de la automatización encubre la mercantilización del juicio en combate. El software corporativo reconfigura la guerra y minimiza el control humano.
Las aplicaciones de citas transformaron la intimidad en un mercado de frustración. Alimentan el conflicto entre géneros mientras extraen valor de manera implacable de nuestros deseos más íntimos.








