En las décadas de entreguerras, muchos observadores del ascenso del fascismo no entendieron qué tenía de novedosa esta amenaza. Aferrarse hoy a la palabra «fascismo» para definir el crecimiento de fuerzas reaccionarias puede llevarnos a la misma trampa.
Notas publicadas en homeCentro5
El obrerismo italiano tuvo una gran influencia en la izquierda de posguerra. Como uno de sus principales teóricos, Mario Tronti tuvo que dar sentido a un mundo en el que esas luchas entraron en un marcado declive.
¿Cuál es la mejor manera de construir poder de clase trabajadora cuando el poder del trabajo sobre el capital se encuentra cerca de un mínimo histórico?
Los economistas soviéticos ya debatían la reforma económica mucho antes de Mijaíl Gorbachov. Pero nunca consideraron seriamente la opción de un modelo de socialismo verdaderamente democrático.
El último libro de Bifo Berardi sobre el genocidio israelí en Gaza tiene una mirada no solo pesimista y derrotada sino también orientalista y eurocentrista. No podemos darnos el lujo de caer en el nihilismo ni avalar este «pesimismo de la voluntad».
Una profunda crítica al predominio contemporáneo de los sentires crepusculares. La melancolía, el sentimiento predominante de nuestra época, no se limita sólo a los sectores políticos reaccionarios sino que toma también a parte de la izquierda.
Nombrar el genocidio palestino exige reabrir la memoria del Holocausto y liberar al judaísmo del secuestro sionista. No hay paz posible sin una rebelión ética y política contra el supremacismo.
Incluso antes del 7 de octubre de 2023, los gazatíes habían quedado relegados al papel de población excedente con un nivel mínimo de empleo dentro de Israel. Su expulsión de la economía capitalista israelí contribuyó a sentar las bases para el genocidio.
El historiador británico y editor de New Left Review, Perry Anderson, emprendió una historia de las sociedades de clases europeas desde la antigüedad hasta hoy, un proyecto inconcluso que se volvió un hito de la historiografía marxista.
Los sionistas suelen afirmar que llamar «genocidio» a lo que ocurre en Gaza banaliza otros crímenes del pasado. Pero, por su escala e intención, la destrucción de Gaza se ajusta a la definición histórica de genocidio.









