La postura de la India con respecto a Israel y Palestina ha cambiado drásticamente. Otrora cimentada en la solidaridad antiimperialista, Nueva Delhi ahora intenta equilibrar la retórica con sus crecientes vínculos militares, económicos e ideológicos con Israel.
Notas publicadas en Derechos
Hace dos años, el partido alemán Die Linke se enfrentaba a una crisis existencial. Pero este año ha protagonizado un regreso histórico. Ferat Koçak, de Die Linke, explica cómo una campaña a favor del bienestar social y contra el racismo llevó a su partido a la victoria.
Los socialistas aceptan que cierto grado de desigualdad puede ser inevitable en una sociedad compleja. Pero hay un tipo de desigualdad que es intolerable: aquella en la que los recursos se distribuyen según factores que los individuos no pueden controlar.
Los ataques contra el derecho a la libertad de reunión tienen una larga historia. Durante siglos, los gobernantes de la antigua Roma intentaron impedir que el pueblo se organizara en defensa de sus intereses, pero las protestas continuaron resurgiendo.
Aunque las travesías en pateras representan una parte ínfima y cada vez menor de la inmigración en el Reino Unido, el Partido Laborista las ha convertido en un tema central, ignorando en el camino crisis más profundas, como la lenta erosión del Servicio Nacional de Salud del país.
Tras décadas trabajando en los campos de Italia, Balvir Kumar seguía cobrando cinco euros la hora. Fallecido en un accidente, su historia muestra el poco valor que la enorme industria alimentaria italiana le otorga a la vida de sus trabajadores.
Negacionistas de la ocupación, defensores de la equivalencia de antisemitismo y antisionismo y «humanistas» varios hoy buscan desesperadamente reconvertirse. Pero el genocidio no es un giro desafortunado de la historia sino un factor constituyente del sionismo.
Los primeros meses del segundo gobierno de Trump confirman una profundización de sus aspectos más autoritarios. Esta reconfiguración profunda del orden político bien puede definirse como neofascista.
Los demócratas moderados defienden cada vez con más fuerza un sionismo «aceptable», afirmando que apoyan a Israel pero se oponen a Netanyahu. Pero los horrores de Gaza no se pueden resumir al problema de un líder de derecha.
Entender la violencia en Gaza como un caso de genocidio nos permite vincular el sufrimiento masivo de la población civil con la intención expresa de Israel, su política de Estado, sus relaciones económicas y su estrategia militar.









