La política socialista del siglo XXI no puede basarse en los mismos principios que la guiaron a inicios del siglo XX. En lugar de tratar de acelerar el tren capitalista, debemos orientar nuestros esfuerzos a tirar del freno de emergencia.

Más de 30 delegados de todo el Sur global se reunieron la semana pasada en Bogotá para desafiar la impunidad israelí. Países como Colombia y Sudáfrica ratificaron las resoluciones que prohíben la transferencia de armas a Israel y renovaron las acciones legales para detener el genocidio.
El avance de las extremas derechas también se traduce en el ataque constante a las ciencias sociales, las humanidades y el pensamiento crítico en general. Para frenarlo debemos fortalecer nuestras propias redes de producción de conocimiento, y CLACSO es una herramienta cardinal para ello.
Vivimos en una época de insurrecciones, solo que la insurrección es algo que puede ocurrir en ambas direcciones.
El genocidio de Israel en Gaza corre en paralelo al rechazo popular de la presencia francesa en los países del Sahel. A la luz del apoyo francés al régimen israelí, muchos africanos consideran que los objetivos palestinos están en consonancia con los suyos.
Pensadores rebeldes, el último libro de Cristóbal Kay, ofrece un oportuno panorama de una era en la que el pensamiento social latinoamericano se puso al servicio de las causas más urgentes de su tiempo.
El presidente de izquierda de Colombia, Gustavo Petro, ha situado la justicia medioambiental en el centro de su agenda, uniéndola a la lucha contra la pobreza y la desigualdad.
El extractivismo es parte central del funcionamiento del capitalismo. Quien crea en su autonomía se está engañando.
La historia del panafricanismo es la historia de los esfuerzos de las personas africanas por unirse para enfrentar desafíos comunes como la esclavitud, el colonialismo o el racismo. En la medida en que tales cuestiones continúen, el panafricanismo seguirá siendo pertinente.