La política socialista del siglo XXI no puede basarse en los mismos principios que la guiaron a inicios del siglo XX. En lugar de tratar de acelerar el tren capitalista, debemos orientar nuestros esfuerzos a tirar del freno de emergencia.

La salida de Dina Boluarte no le puso fin a la crisis y la designación de José Jerí como nuevo presidente peruano aumentó el descontento y la protesta popular. Más allá de la represión, las manifestaciones populares de repudio siguen creciendo.
En varios países, los hombres de clase trabajadora muestran peores indicadores de bienestar que las mujeres. No es una «guerra de sexos», sino el efecto diferenciado de décadas de desigualdad y precarización.
El sociólogo británico Simon Clarke propuso uno de los análisis más sofisticados acerca de cómo y por qué los sistemas capitalistas caen en crisis. Su trabajo sobre las contradicciones del capitalismo es una guía valiosa al enfrentarnos a una nueva era de agitación económica global.
Los juegos de mesa no son solo una manera de distraerse, sino que nos ayudan a imaginar nuevos mundos y diferentes formas de trabajar colectivamente. Títulos recientes como Pandemic y Daybreak exponen las crisis de nuestro tiempo y nos invitan a resolverlas.
Las protestas en Bangladés comenzaron por un sistema de cuotas que limita el acceso a los cargos públicos, pero tras una brutal represión gubernamental se convirtieron en un desafío político más amplio.
Puede que el neoliberalismo no haya muerto, pero ya no es la ideología incuestionable de otros tiempos. Esto es una oportunidad para quienes deseamos un orden político y económico basado en la democracia y la solidaridad y no en la búsqueda desenfrenada de beneficios.
Puede que la Inteligencia Artificial elimine algunos trabajos administrativos. Pero lo que definitivamente no hará es ayudarnos a cuidarnos los unos a los otros en una época de cambio demográfico y abandono institucionalizado.
La presidenta no electa de Perú, Dina Boluarte, sigue en el cargo a pesar de sus pésimos índices de aprobación y de los reiterados reclamos de convocatoria a elecciones.