El 31 de mayo Colombia decide. Decide si la historia de violencia fratricida se repite como tragedia o si las políticas de paz y memoria colectiva tienen una segunda oportunidad sobre la Tierra. El Pacto Histórico lo sabe, y buena parte del país también.
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El Pacto Histórico no es solo una opción electoral. Es una respuesta popular a siglos de captura violenta del Estado por parte de unas élites sin escrúpulos.
El expresidente colombiano Álvaro Uribe fue condenado este mes por sobornar a testigos, lo que lo convierte en el primer jefe de Estado de la Colombia contemporánea en enfrentar una condena penal. El caso agita el panorama político del país.
La élite colombiana celebró los resultados de las elecciones como si fueran una victoria. Pero a no equivocarse: Gustavo Petro y Francia Márquez lograron un resultado histórico y aún no han alcanzado su techo electoral.
Los colombianos acuden a las urnas este domingo con una oportunidad histórica: votar por un cambio real y rechazar la narrativa –tan útil para élites globales como poderes locales– de que Colombia es un país de derecha.
En medio de sabotajes y amenazas, la coalición de izquierda encabezada por Gustavo Petro y Francia Márquez lidera la carrera presidencial en Colombia.
Hace demasiado tiempo que Colombia vive bajo la amenaza permanente de la violencia política. Es momento de cambiar las cosas, y un primer paso es acompañar la fórmula progresista que encabezan Gustavo Petro y Francia Márquez.
El gobierno de Iván Duque en Colombia se acerca a su fin, pero el sistema corrupto que lo llevó a la presidencia pretende reciclarse una vez más.
Es hora de que el mundo entero rodee de solidaridad al pueblo colombiano, escudriñando al gobierno reaccionario de Iván Duque con la misma intensidad con que se ha hecho con el régimen de Jair Bolsonaro en Brasil.
De los de los 28 sicarios directamente involucrados en el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, 26 eran colombianos. Eso no es casualidad: es consecuencia de una próspera industria de sicarios financiada por el Estado.









