La nueva presidenta de Irlanda, Catherine Connolly, es una izquierdista declarada que defiende los derechos del pueblo palestino y se opone a la militarización de Europa. Su rotunda victoria fue un shock para la clase política conservadora.
Notas publicadas en Irlanda
Durante mucho tiempo, el patriotismo en Irlanda ha estado vinculado a ideales progresistas. Pero hoy la derecha está explotando cada vez más la retórica nacionalista para expandir su movimiento e incitar a la violencia.
Los relatos tradicionales de la revolución nacional irlandesa se centran en la lucha contra el dominio británico. Pero esta época de movilización popular de trabajadores y mujeres podría haber situado al nuevo Estado irlandés en una senda mucho más progresista.
En unas elecciones de Irlanda con poco entusiasmo, la fuerza opositora Sinn Féin obtuvo magros resultados. Su mensaje sobre la vivienda fortaleció el apoyo de los jóvenes, pero se mostró incapaz de consolidar su base en toda la sociedad.
El liberalismo de posguerra presentó a James Joyce como un escritor universal, ignorando el trasfondo político de su obra. Pero una nueva generación de críticos ha restablecido su vínculo vital con la revolución incompleta de Irlanda.
El debate sobre el futuro político de Irlanda en caso de que se ponga fin a la partición ya está en marcha. La izquierda debe presentar su propia agenda y no permitir que los liberales dominen la conversación sobre la unidad de Irlanda.
El gobierno británico introdujo recientemente una legislación para amnistiar a los soldados que cometieron crímenes históricos en Irlanda del Norte.
El pasado común de lucha antimperialista de Irlanda y América Latina tiene vínculos más antiguos y profundos de lo que se piensa y se nutrió de la firme solidaridad internacional.







