Amplios sectores de trabajadores desplazados, atravesados por la informalidad y el emprendedurismo forzado, encontraron en la figura de Javier Milei un vehículo simbólico de ruptura con el viejo orden. Entre la promesa de libertad y el ajuste brutal, Milei articula un nuevo imaginario reaccionario que conecta con las transformaciones del trabajo y del deseo en la Argentina contemporánea.
