Durante décadas, Colombia fue el principal puesto militar de Washington en América Latina. Ahora Trump quiere recuperar sus bases, pero la izquierda tiene otros planes. La batalla por uno de los países más estratégicos del hemisferio comienza en mayo.
Notas publicadas en Relaciones internacionales
Bukele pudo aumentar desmesuradamente la violencia estatal y violar toda la arquitectura institucional de El Salvador porque logró presentar su escalada represiva como la respuesta a una demanda social de orden, en un círculo vicioso en el que cuanto más reprime, más legitimidad obtiene.
Las elecciones de este domingo podrían finalmente sacar a Viktor Orbán del poder. Las fuerzas opositoras apoyan al candidato rival Péter Magyar, menos por creer en su programa que por la desesperación ante el giro autoritario del país.
Las derechas mexicanas, a diferencia de otras del continente que apostaron con éxito por la vía electoral, aprovechan el ataque a Venezuela para pedir una intervención estadounidense e intentar llegar al poder mediante la violencia.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán entrelaza numerosos elementos geopolíticos clave, que van desde la apuesta inmediata para controlar vías estratégicas de circulación comercial hasta el inicio de una reorganización regional a gran escala.
La extrema derecha europea presumía de poner en primer lugar los intereses de sus propios países, pero ahora apoyan servilmente la última guerra de EE. UU. e Israel. Las fuerzas antibelicistas resultaron ser las verdaderas defensoras de la soberanía.
Desde trucos contables coloniales hasta los paraísos fiscales modernos, el revolucionario panafricanista ghanés Kwame Nkrumah entendió los mecanismos de fuga del capital. Y, por ello, que la independencia política nunca es suficiente.

A medida que el poder estadounidense declina, destruye las normas e instituciones que alguna vez organizaron su proyección internacional de autoridad. Estados Unidos pierde su liderazgo pero ninguna potencia individual lo reemplaza.
La cumbre «Escudo de las Américas», convocada por Trump en Miami, reunió a los líderes del bloque reaccionario de América Latina y el Caribe. Fiel a su estilo, el presidente estadounidense se aseguró de que fuera un ritual de humillación y degradación.
Gilbert Achcar explica cómo el petróleo, el poder de Estados Unidos y las rivalidades regionales han configurado décadas de conflicto en Oriente Medio.








