El nuevo bloqueo petrolero torna evidente lo que la diplomacia estadounidense siempre ha negado: que la guerra económica contra Cuba tiene como objetivo a la población civil en nombre del «cambio de régimen».
El nuevo bloqueo petrolero torna evidente lo que la diplomacia estadounidense siempre ha negado: que la guerra económica contra Cuba tiene como objetivo a la población civil en nombre del «cambio de régimen».