En el Líbano de los años 80, los comunistas solían ser blanco de las fuerzas islamistas en ascenso. Hoy en día, sin embargo, el debilitamiento de Hezbolá ofrece pocas oportunidades para la política de izquierda.
Notas publicadas en homeCentro
La ofensiva de Estados Unidos contra Irán busca forzar una transformación interna del régimen mediante presión militar y golpes selectivos contra su liderazgo, apostando a que los sectores pragmáticos impongan un giro estratégico hacia Washington.
La dirigencia política estadounidense está declarando abiertamente que Estados Unidos está luchando contra Irán por Israel.
Viejos estereotipos de la política argentina pintan al comunismo como esencialmente antiperonista. Una mirada más atenta muestra que el PCA consideró al peronismo un aliado estratégico, aunque para el peronismo la alianza nunca trascendió lo táctico.
Karl Marx desarrolló su crítica al capitalismo estudiando las «fábricas satánicas» de Inglaterra. Sin embargo, entendía el capitalismo como un sistema global. Si estuviera vivo, insistiría en que los socialistas se centraran tanto en Silicon Valley como en Shenzhen.
El ataque estadounidense-israelí contra Irán ha causado graves daños a su estructura de mando, pero el sistema iraní está diseñado para soportar tal presión. Es de esperar una guerra más prolongada que la del año pasado, en la que los factores políticos serán clave para el resultado final.
Desde las redadas del ICE en Minneapolis hasta la presencia de la Guardia Nacional en las calles, Estados Unidos está viendo cómo las herramientas de intervención extranjera se reutilizan en su propio territorio. La violencia imperial no conoce fronteras.
Estados Unidos está atacando a Irán porque Donald Trump estaba decidido a arrastrar al país a una guerra a cualquier precio, pese a haber insistido una y otra vez en que haría exactamente lo contrario.
Presentados como una ofensiva contra el «mal», los ataques de Washington y Tel Aviv estrechan el margen de maniobra de Irán. En este escenario, los incentivos de Teherán se orientan cada vez más hacia la escalada como cuestión de supervivencia.









