La democracia ante el totalitarismo de mercado y la amenaza posfascista: ¿qué hacer?
Notas publicadas en Política
Las derechas mexicanas, a diferencia de otras del continente que apostaron con éxito por la vía electoral, aprovechan el ataque a Venezuela para pedir una intervención estadounidense e intentar llegar al poder mediante la violencia.
Francesca Albanese es objeto de una campaña de acoso permanente por su rol como relatora de la ONU. En esta entrevista habla sobre los crímenes de la ocupación israelí, las protestas por Palestina y la «israelización» de las democracias liberales.
Liebknecht fue uno de los padres de la socialdemocracia alemana, quien supo acercar el marxismo a la clase trabajadora y comprendió que el movimiento debe ser internacionalista para triunfar.
Si las guerras de género funcionan desplazando el conflicto de clases hacia el terreno cultural, la respuesta no puede limitarse a defender posiciones en ese mismo terreno, porque implicaría aceptar los términos del debate de las derechas radicales.
En tiempos de amenaza del auge fascista, una izquierda que solo se limite a resistir está destinada a ser derrotada innumerables veces.
En Uruguay, la emergencia de la extrema derecha es amortiguada por un ciclo progresista extraordinariamente resiliente. Sin embargo, ese mismo progresismo se muestra cada vez más escaso de ideas, energías e incluso intenciones de transformación.
Algo cambió en los últimos meses en Argentina. No de manera definitiva ni irreversible, pero cambió. La pregunta ya no parece ser si el gobierno de Javier Milei puede ser derrotado, sino en qué plazos y, sobre todo, de qué forma.
La extrema derecha europea presumía de poner en primer lugar los intereses de sus propios países, pero ahora apoyan servilmente la última guerra de EE. UU. e Israel. Las fuerzas antibelicistas resultaron ser las verdaderas defensoras de la soberanía.
Bajo el capitalismo, «progresos» tecnológicos como el de las IA «descalifican» sistemáticamente a los trabajadores, profundizan el control gerencial y convierten el proceso de trabajo en un espacio de conflicto en lugar de en uno de liberación.









