Este 2024 se cumple un siglo de la muerte de Lenin. A pesar de las distancias, reencontrarnos hoy con el pensamiento leninista es una tarea tan imprescindible como siempre para cualquiera que quiera dar la batalla por un mundo más justo.


Este 2024 se cumple un siglo de la muerte de Lenin. A pesar de las distancias, reencontrarnos hoy con el pensamiento leninista es una tarea tan imprescindible como siempre para cualquiera que quiera dar la batalla por un mundo más justo.
Estamos en 2024. Es hora de que dejemos de preocuparnos por viejas respuestas a viejos interrogantes y empecemos a preocuparnos por las preguntas que se hace la gente trabajadora de nuestro tiempo.
El regreso con fuerza de fenómenos económicos que alguna vez fueron considerados reliquias del pasado, como la inflación y la expansión monetaria masiva, plantea una cuestión crucial: ¿estamos ante un cambio coyuntural o estructural?
La teoría clásica sobre el imperialismo proporciona claves importantes para pensar las formas de poder global, la explotación y la desigualdad. Sin embargo, presenta también defectos a la hora de explicar la complejidad de los fenómenos contemporáneos.
Las aspiraciones de China bajo el «sueño» que propone Xi Jinping se están topando con problemas en el modelo de desarrollo económico
y con una feroz competencia de final abierto por la hegemonía mundial.

La guerra en Ucrania, con claras responsabilidades de Moscú y al mismo tiempo largamente propiciada por la OTAN, aumenta significativamente los síntomas de una secesión del Gran Sur Estratégico con respecto a Occidente.
Una sola crisis podría ser una contingencia pasajera. Pero la sucesión reiterada de grandes conmociones solo puede entenderse pensándolas de manera interrelacionada y en tanto expresiones de causas subyacentes comunes.
En Argentina, Javier Milei es la nueva cara de una derecha que se maquilla de antisistema y pretende adueñarse de la rebeldía.

La irrupción volcánica de la nueva extrema derecha es inseparable de un mundo en crisis y transición. El viejo balance se quebró, pero todavía no están dadas las condiciones para establecer un nuevo equilibrio. Estamos transitando entonces el célebre interregno al que refería Gramsci, donde «se observan los más variados síntomas mórbidos».
Conversamos con Guilherme Boulos sobre lo que significa ser anticapitalista en la América Latina de hoy y sobre la estrategia que debe adoptar la lucha por el socialismo en el siglo veintiuno.