En Uruguay, la emergencia de la extrema derecha es amortiguada por un ciclo progresista extraordinariamente resiliente. Sin embargo, ese mismo progresismo se muestra cada vez más escaso de ideas, energías e incluso intenciones de transformación.
En Uruguay, la emergencia de la extrema derecha es amortiguada por un ciclo progresista extraordinariamente resiliente. Sin embargo, ese mismo progresismo se muestra cada vez más escaso de ideas, energías e incluso intenciones de transformación.