Tras décadas trabajando en los campos de Italia, Balvir Kumar seguía cobrando cinco euros la hora. Fallecido en un accidente, su historia muestra el poco valor que la enorme industria alimentaria italiana le otorga a la vida de sus trabajadores.
Tras décadas trabajando en los campos de Italia, Balvir Kumar seguía cobrando cinco euros la hora. Fallecido en un accidente, su historia muestra el poco valor que la enorme industria alimentaria italiana le otorga a la vida de sus trabajadores.