La tarea de las izquierdas no puede limitarse a administrar los costos de un futuro cada vez más oscuro. Hay que reconstruir las condiciones que permitan volver a pensar lo colectivo como una respuesta racional a los problemas de nuestro tiempo.
La tarea de las izquierdas no puede limitarse a administrar los costos de un futuro cada vez más oscuro. Hay que reconstruir las condiciones que permitan volver a pensar lo colectivo como una respuesta racional a los problemas de nuestro tiempo.