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Residentes de Irpín, Ucrania evacuados.

Hay que anular la deuda externa de Ucrania

UNA ENTREVISTA CON
Traducción: Valentín Huarte

La deuda pública de Ucrania creció considerablemente gracias a los préstamos condicionados de la Unión Europea y del FMI. Con el fin de recuperar su futuro, el pueblo ucraniano exige que sea anulada.

ENTREVISTA POR

David Broder[1]David Broder es el editor europeo de Jacobin Magazine.

Hace unos días muchos gobiernos anunciaron que prestarían apoyo financiero y militar a Ucrania, que enfrenta la invasión devastadora de Rusia y un éxodo de refugiados que moviliza a más de 1,5 millones de personas.

La dependencia de la asistencia extranjera no es nueva. Desde los años 1990, la economía de Ucrania está a la cola de otros países del antiguo bloque del Este, y –bajo los efectos de la crisis mundial, la pandemia y la guerra desatada en 2014– recurre sistemáticamente a préstamos del FMI y de la Comisión Europea. Por supuesto, esos préstamos están lejos de cualquier altruismo. El servicio de la deuda representa una porción cada vez más grande del gasto público de Ucrania, y los préstamos están sujetos a la implementación de políticas específicas que buscan crear un «mejor ambiente de negocios» y terminar con lo poco que queda del Estado de bienestar.

Como escribe Elliot Dolan-Evans en openDemocracy, incluso el anuncio del 21 de febrero, mediante el que la Comisión Europea se comprometió a prestar 1200 millones de euros a Ucrania, contenía referencias a unas imprecisas «medidas políticas estructurales» que condicionaban la ejecución de los fondos. Ahora los activistas ucranianos exigen la anulación de la deuda. Aunque eso no bastaría para salvar el país, garantizaría que, después de recuperar su independencia, los ucranianos no estarán atados de manos frente a los acreedores y los oligarcas nacionales que los mantienen sometidos.

Alexander Kravchuk es economista y editor de Commons: Journal of Social Critique, medio en el que publicó muchos artículos donde analiza las condiciones de los préstamos concedidos a Ucrania. David Broder, editor de Jacobin, conversó con él sobre la situación económica y sobre las consecuencias que tendría la anulación de la deuda.

 


 

DB

Muchos medios occidentales se cansan de repetir que los ucranianos son «gente de clase media como nosotros» y pretenden distinguir su situación de la de las víctimas de guerras desarrolladas en otras partes del mundo. ¿Podrías contarnos brevemente cuáles eran los estándares de vida promedio de la población antes del conflicto?

 

AK

No es verdad eso que dicen. Ucrania es la región del Sur Global que más se acerca al Norte y el país más pobre de Europa. Disputa el podio con Moldavia.

El siguiente cuadro contiene algunos datos sobre la economía de nuestro país:

En términos de ingreso nacional per cápita, Ucrania está muy atrás de la Unión Europea, ni hablar de Estados Unidos. Los últimos datos reflejan los niveles de pobreza de nuestro país. El salario promedio está por debajo de los quinientos euros por mes:

 

 

Después del comienzo de la guerra en el Este, la crisis económica de 2014 y la destrucción de ciertos mercados, los ingresos recién estaban empezando a recuperarse. Aun así seguían en niveles demasiado bajos. Las causas son:

– La extracción de riqueza de las empresas offshore, creadas en muchos casos en el marco de la industria soviética y después privatizadas.

– La especialización en la exportación de materias primas (granos, metal, industria química).

– Una política de deuda completamente equivocada. Una de las condiciones de los préstamos del FMI fue la eliminación de lo poco que quedaba del Estado de bienestar. Hoy los pagos dedicados a servir la deuda pública representan una de las áreas más importantes del gasto estatal (8,5% del total en 2021).

– La falta de apoyo a los productos ucranianos de alta tecnología, que se debe sobre todo a la firma de tratados de comercio injustos con socios extranjeros (incluido el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea).

La guerra que comenzó en 2014 bloqueó las inversiones y empeoró la situación. Desde entonces, también tenemos una participación política restringida. «Fuera de contexto» en una situación de guerra, las protestas por cuestiones socioeconómicas quedaron en los márgenes.

En consecuencia, en vez de quedarse a pelear por un futuro mejor en Ucrania, los ucranianos empezaron a salir en masa del país. Según las Naciones Unidas, en 2020 Ucrania ocupaba el octavo puesto mundial en términos de migración laboral. Millones de ucranianos se mudaron a otros Estados de Europa Central (como Polonia o la República Checa). Reemplazan en esos países a la fuerza de trabajo que migra buscando a su vez mejores condiciones de vida en Alemania, Gran Bretaña y otros países del centro. Con esta guerra la Unión Europea espera que otras cinco millones de personas abandonen Ucrania. Estas últimas representan una fuerza de trabajo más calificada que terminará integrándose a la sociedad europea.


 

DB

Durante los últimos ocho años, el FMI y el Banco Mundial prestaron cuantiosas sumas de dinero a Ucrania. ¿Esos préstamos eran condicionados? Por otro lado, Volodímir Zelenski declaró que espera conseguir nuevos préstamos. ¿Cómo impacta esa política en la reivindicación de anular la deuda?

 

AK

El FMI y otras instituciones financieras impulsaron las denominadas «reformas de mercado» en Ucrania. Escribimos sobre el tema en nuestro proyecto Alternative Mechanisms for the Socio-Economic Development of Ukraine. En 2015 escribí un artículo para ese panfleto donde me centré en los orígenes de la dependencia de la deuda y en el impacto negativo que tuvo sobre Ucrania.

La última «victoria» en este campo fueron los cambios en el mercado energético. Desde 2014 la presión del FMI hizo que los precios del gas en Ucrania se multiplicaran por diez. En noviembre de 2021 el gobierno ucraniano acordó con el FMI la desregulación del mercado y la venta del gas producido en Ucrania a precios internacionales. Esto podría llevar a que las tarifas se multipliquen por cuatro o por cinco durante la guerra.

Aquí hay una rápida traducción al inglés de mi última infografía:

Logramos promover la idea de revisar la política de la deuda en amplios sectores de la sociedad ucraniana. La consigna hizo pie en organizaciones muy diversas (incluso en ciertas fuerzas nacionalistas). Sin embargo, la presión externa es muy grande y el nuevo gobierno de Zelenski demasiado débil como para soportarla. Después de todo, esta orientación requeriría una política económica firme y la restauración de una soberanía de pleno derecho.


 

DB

En tu petición escribiste que: «El endeudamiento caótico y los condicionamientos antisociales son frutos de una capitulación total frente a la oligarquía: reacios a desafiar a los ricos, los gobernantes profundizaron cada vez más su dependencia de la deuda». ¿Podrías explayarte sobre este punto? ¿La deuda fuerza al Estado a defender intereses privados y oligárquicos a la hora de implementar proyectos de infraestructura?

 

AK

El vínculo entre el peso de la deuda y la dependencia de intereses privados es indirecto. Sin embargo, no deja de ser importante. El argumento de que Ucrania tiene un Estado inflado y excesivo tiene su historia. Pero la parte de los ingresos nacionales distribuida por medio de impuestos y asignación de fondos estatales es mucho menor que la de los países desarrollados de Europa.

Por lo tanto, en las condiciones que imponen nuestras empresas estatales privatizadas, Ucrania no tiene los recursos ni la capacidad de desarrollar proyectos de infraestructura. El capital privado en Ucrania está concentrado en las industrias de commodities y en el sector financiero. La guerra reforzará esta tendencia porque la inestabilidad provocará un estado de pánico en el capital privado.


 

DB

¿Qué importancia tiene la anulación de la deuda, especialmente en la lucha contra la guerra, pero también en la autonomía futura de Ucrania?

 

AK

Tarde o temprano, la guerra terminará y Ucrania no solo deberá lidiar con una infraestructura bombardeada, sino también con su deuda pública.

La alternativa de restructurar la deuda que el gobierno adoptó la última vez no es compatible con la economía ucraniana y atrae sobre todo a los acreedores. En 2015 se pospusieron durante tres años ciertos pagos a acreedores privados y se aplicó una quita del 20% sobre el préstamo principal. Pero, ¿a qué costo? Se forzó a Ucrania a pagar a los acreedores el 15% de todo crecimiento del PIB que superara los 3 puntos y el 40% de cada punto que superara los 4. La verdad es que estábamos sirviendo la deuda con muchas dificultades incluso antes de la guerra. Hay que revisar los términos del préstamo con criterios transparentes.


 

DB

¿Qué mecanismos podrían satisfacer esa demanda? ¿Qué opinión te merece la anulación de la deuda de Alemania Occidental de 1953?

 

AK

No puedo sugerir un mecanismo de revisión de la deuda mientras esquivo bombas.

Pero estoy convencido de que podríamos utilizar, por ejemplo, el trabajo del Comité para la abolición de las deudas ilegítimas, como hizo Ecuador en 2008 cuando declaró ilegal el 70% de su deuda soberana y utilizó los fondos liberados para promover el desarrollo económico y el Estado de bienestar.

Hoy es difícil delinear los contornos de una vida pacífica en Ucrania. Y aun así tenemos que trabajar en la construcción de una sociedad independiente y justa. Por ese motivo el yugo de la deuda debería quedar, junto con el ejército invasor de Rusia, en el basurero de la historia.

Notas

Notas
1 David Broder es el editor europeo de Jacobin Magazine.
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